Las mascarillas, de uso obligatorio en nuestro país, son el arma más potente contra el Coronavirus COVID19 y previene de nuevas olas de pandemia. Pero ante la preocupación que puede generar el efecto de su uso prolongado en la piel, desde Dermitek queremos transmitirte los siguientes mensajes:

► Lo primero de todo, es no magnificar el problema. El personal sanitario lleva muchos años usando mascarillas y no hemos detectado problemas de piel graves. 

► Es cierto que durante la pandemia de COVID 19 el uso de mascarillas ha aumentado en número de gente y horas que se llevan puestas, por lo que ha tenido su impacto en la piel. 

► Es en el personal sanitario en quien más se han visto síntomas pues son ellas y en ellos los que más horas seguidas las llevan puestas y el número de horas seguidas es un factor es fundamental. 

► Los factores que intervienen son la presión, el calor y la humedad. Podría hacerse un símil con las dermatitis que vemos por el pañal.

Reacciones más frecuentes de la piel a las mascarillas

Las mascarillas pueden provocar picores, acné e incluso enrojecimiento en la piel. El picor es más frecuente en gente de piel sensible, personas que tienen un problema llamado dermatitis atópica y cuya piel se irrita fácilmente por cualquier cosa. El picor y el enrojecimiento se relacionan con el tiempo (número de horas) que se lleva puesta la mascarilla: a más horas, más posibilidades de que aparezcan reacciones de piel, especialmente parecen ser más frecuentes a partir de cinco horas de uso.

El picor se considera en general de leve a moderado y en la mayoría de los casos tolerables, aunque puede haber casos concretos de más severidad pero son puntuales. También tienes que conocer que no se han podido encontrar diferencias con el tipo de mascarilla quirúrgica (de tres capas) y las de tela o las FFP2/KN95. Con el rascado hay que tener especial cuidado, porque puede provocar un uso incorrecto de la mascarilla, y que esto lleve a una protección incorrecta. El enrojecimiento de la piel se produce por calor y normalmente es pasajero. En un estudio reciente cerca de un 20% de jóvenes referían picor leve o moderado y pasajero relacionado con el uso de mascarillas. 

El uso prolongado de mascarillas puede provocar distintas reacciones en la piel aunque la alergia es muy poco frecuente

Las consultas sobre acné también han aumentado, más evidente ahora en la zona donde tapa la mascarilla. Normalmente es más frecuente en personas que ya padecían el problema de acné y se les ha agravado. Lo conocíamos ya en dermatología como acné mecánico, un acné que ocurre por obstrucción del poro debido a prendas ceñidas, casco, cintas mentoneras, o simplemente por un exceso de sudoración (deportistas etc). Otro grupo de personas que refieren más picor y enrojecimiento son las que padecen rosácea (un problema frecuente en las consultas) o dermatitis seborreica. Estos pacientes pueden tener más picor o enrojecimiento.

En general la alergia a la mascarilla es muy rara, aunque alguna vez se ha publicado dermatitis de contacto al formaldehido que puede estar presente en algunas mascarillas de polipropileno, material que puede estar presente en mascarillas FFP2 o N95. Las mascarillas llamadas quirúrgicas, habituales en los/as cirujanos/as, están hechas de celulosa y también de polipropileno. En algunos casos es posible la aparición de alergias raras a las gomas o a partes metálicas.

Medidas para tratar los problemas de piel provocados por las mascarillas

Si quieres evitar los problemas que hemos mencionado anteriormente, puedes tomar las siguientes medidas:

► Colocar la mascarilla correctamente, evitando que quede bien ajustada pero no presione en exceso.

► Evitar quitarnos la mascarilla para rascarnos, pues así la protección disminuye.

► Elegir bien el modelo de mascarilla que no te moleste.

► Tener varias mascarillas (de varios modelos) y de recambio para que la misma mascarilla no presione continuamente en el mismo punto. Usarlas alternativamente.

► Aclararnos con agua fresca al quitarnos la mascarilla para bajar la temperatura de la piel. Se pueden usar compresas con manzanilla o sistemas en general que refresquen la piel.

► Esperar, ya que los síntomas suelen ser pasajeros.

► Si el picor persiste, aplicar una crema de corticoide. Con una o dos aplicaciones suele ser suficiente.

► Tomar antihistamínicos y acudir a un dermatólogo/a si el problema de picor persiste.

► En el caso de acné, si este es leve o moderado se trata con una loción o crema de antibiótico como la eritromicina o la clindamicina tópica, o utilizar geles como el peróxido de benzoilo, que reducen el sebo de la cara.

► No aplicarse maquillaje aceitoso, ya que empeore el problema. Usar jabones muy suaves para desmaquillarse. Si el acné es más severo usar antibióticos por boca o isotretinoína, un derivado de la vitamina A, siempre con control médico.

► Usar crema hidratante protectora en lugares de roce excesivo antes de ponernos la mascarilla, cremas que deben ser oil free o libres de aceite para no aumentar la obstrucción del poro.

► Evitar maquillajes gruesos o grasientos, priorizando los especiales para piel grasa o acnéica.

► En caso de personas que padezcan dermatitis seborreica o rosácea, ambas crónicas es mejor acudir al dermatólogo/a para realizar un plan de tratamiento a largo plazo que suele aliviar mucho.

Dra. Nerea Landa

Dermatóloga de la clínica Dermitek
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