Cientos de personas se quitan cada año sus tatuajes mediante técnicas láser. Existen distintos tipos de tatuajes así como diferentes pigmentos para realizarlos. Debido a los infinitos colores de tinta, variada composición de los pigmentos utilizados y los diferentes tipos de tatuajes aplicados, la respuesta al láser no es uniforme y las sesiones necesarias varían, dependiendo de cada caso. Así, mientras los tatuajes realizados por personas aficionadas se suelen eliminar en unas 2 ó 3 sesiones, los tatuajes profesionales pueden requerir un mayor número de sesiones. Por otro lado, lo normal para los tatuajes de radioterapia es que se quiten al cien por cien con un par de sesiones.

El láser Q-switch trabaja aclarando progresivamente la zona, que normalmente acaba recuperando su tono natural de piel en unos pocos meses. En este vídeo podéis comprobar cómo trabaja el láser Q-switch.