¿Has notado unos puntitos blanquecinos o amarillos en tus genitales y has pensado “¿esto es normal?”? Puede que nunca los hubieras visto antes y, de repente, están ahí. No duelen, no pican, pero no desaparecen. ¿Deberías preocuparte? Si esto te suena, probablemente estés viendo Glándulas de Fordyce. Son más comunes de lo que imaginas y aquí te lo explicamos todo, paso a paso y sin tecnicismos.
¿Qué son las glándulas de Fordyce?
Las glándulas de Fordyce son pequeñas glándulas sebáceas que están justo debajo de la piel. A diferencia de otras glándulas sebáceas, no están asociadas a un folículo piloso (es decir, no van unidas a un pelo).
Son totalmente normales y forman parte de la anatomía humana. Lo único que pasa es que en algunas personas se hacen visibles, sobre todo en zonas donde la piel es muy fina.
¿Cómo se ven?
Suelen tener un aspecto de:
- Puntos blancos, amarillentos o del color de la piel
- De 1 a 3 milímetros de tamaño
- De forma redonda y superficie lisa
- Aparecen en grupos, no aisladas
No causan dolor, ni picor, ni secreción. Simplemente están ahí. Y aunque visualmente puedan generar preocupación, no suponen ningún riesgo para la salud.
¿Dónde aparecen con más frecuencia?
Las zonas más comunes donde pueden hacerse visibles son:
-
- Glande del pene o el prepucio (en hombres).
- Labios mayores (en mujeres).
- A veces también aparecen en zonas de la cara como la parte interna de las mejillas o los labios.
Pueden aparecer desde la adolescencia y permanecer durante toda la vida.
¿Por qué se hacen visibles?
Las glándulas de Fordyce están presentes desde el nacimiento, pero normalmente no se notan. En la adolescencia, debido a los cambios hormonales, pueden aumentar ligeramente de tamaño o hacerse visibles a simple vista. No hay una causa patológica detrás. Simplemente, son una variación natural del cuerpo.
¿Son una enfermedad?
No. Las glándulas de Fordyce no son una infección, no son un virus, ni una ETS. Tampoco son cáncer ni pre-cáncer. Son completamente benignas y no contagiosas. Muchas personas creen que pueden haberse contagiado de algo, pero no es así. No hay riesgo para la salud ni para la pareja.
¿Se deben tratar?
No es necesario ningún tratamiento. Como no suponen ningún problema médico, lo habitual es dejarlas tal y como están. Sin embargo, hay personas que desean eliminarlas por motivos estéticos o por incomodidad emocional. En ese caso, un dermatólogo puede valorar distintas opciones, siempre con un enfoque cuidadoso, ya que las zonas donde aparecen suelen ser sensibles.
¿Cómo se pueden eliminar si molestan?
Aunque no se recomienda quitarlas si no causan molestias reales, existen tratamientos estéticos que pueden ayudar a reducirlas o hacerlas menos visibles:
Láser CO₂ fraccionado
Muy efectivo para disminuir el tamaño de las glándulas sin dañar la piel alrededor.
Electrocoagulación
Una técnica que elimina tejido superficial con calor. Requiere anestesia local.
Ácidos tópicos
A veces se usan en labios para disminuir la apariencia, pero deben aplicarse con precaución y bajo supervisión médica.
Es fundamental que nunca intentes quitarlas en casa. Manipularlas puede causar infecciones, cicatrices o empeorar su aspecto.
¿Cuándo es importante acudir a un dermatólogo?
Aunque las glándulas de Fordyce son inofensivas, deberías consultar con un especialista si:
- No estás seguro de que realmente sean glándulas de Fordyce.
- Han aparecido de forma repentina y rápida.
- Cambian de aspecto, color o tamaño.
- Afectan tu autoestima o tranquilidad.
Un dermatólogo puede darte el diagnóstico correcto con una simple observación, sin necesidad de pruebas complicadas.
Recuerda: no estás solo
Muchas personas las tienen y ni siquiera lo saben. Otras las descubren por casualidad y se alarman al no haber oído hablar de ellas nunca. Pero la verdad es que son más frecuentes de lo que imaginas.
Las glándulas de Fordyce no son una enfermedad ni un motivo de preocupación. Son parte de la diversidad natural del cuerpo humano.
¿Te siguen preocupando? En Dermitek te ayudamos a resolver cualquier duda sobre la salud de tu piel, tus labios o tus zonas íntimas, con un enfoque profesional, claro y sin tabúes. Pide tu cita online.







