CARCINOMA BASOCELULAR – el Cáncer de Piel más común

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CARCINOMA BASOCELULAR – el Cáncer de Piel más común

Fuente:PUBLICACIÓN DE THE SKIN CANCER FOUNDATION
El carcinoma basocelular es el tipo más común de cáncer de piel. Este cáncer surge de las células basales, que se encuentran en la capa más profunda de la epidermis (la capa superior de la piel).

La causa principal
La exposición crónica a la luz solar es la causa de casi todos los carcinomas basocelulares, que aparecen con mayor frecuencia en las partes más expuestas del cuerpo: la cara, orejas, cuello, cuero cabelludo, hombros y espalda. No obstante, rara vez los tumores se desarrollan en zonas no expuestas. En pocos casos, el contacto con el arsénico, la exposición a radiaciones, lesiones abiertas que no cicatrizan, enfermedades crónicas inflamatorias de la piel, y las complicaciones de quemaduras, cicatrices, infecciones, vacunas e inclusive tatuajes, son factores que contribuyen a contraer esta enfermedad.

Quienes lo adquieren
Cualquier persona con antecedentes de exposición solar puede desarrollar un carcinoma basocelular. Sin embargo, las personas que tienen mayor riesgo son aquellos de piel blanca, cabello rubio o rojizo y ojos azules, verdes o grises. Las personas mayores generalmente son las más afectadas, pero conforme se ha ido aumentando de manera significativa el número de casos nuevos cada año durante las últimas décadas, paulatinamente la edad promedio de inicio ha disminuido. Esta enfermedad no suele afectar a niños, pero en ocasiones llega a manifestarse en los adolescentes. Los dermatólogos indican que cada vez más personas de los 20 a 30 años son tratadas por este cáncer de piel.
Los hombres presentan mayor número de los casos de carcinoma basocelular que las mujeres, pero ahora más mujeres lo padecen. Las personas cuyos trabajos requieren estar durante muchas horas al aire libre y las personas que pasan su tiempo libre al sol, son particularmente susceptibles.

Los Cinco Signos de Advertencia del Carcinoma Basocelular
1- Una lesión o úlcera abierta que sangra, supura, o forma una costra y permanece abierta durante unas semanas, tan sólo para cicatrizarse y luego sangrar de nuevo. Una lesión persistente que no cicatriza es un signo frecuente de un carcinoma basocelular incipiente.

2- Una mancha rojiza o zona irritada, que aparece frecuentemente en la cara, el pecho, hombros, brazos o piernas. En algunas ocasiones esta mancha forma una costra. También puede causar picazón y otras veces no produce ningún tipo de molestia.

3- Protuberancia brillante, o nódulo, perlado o translúcido, generalmente de color rosa, rojo o blanco. Esta protuberancia también puede ser de color tostada, negra o marrón, especialmente en personas de cabello oscuro, y puede confundirse con un lunar.

4- BULTO ROSADO con un borde redondeado, ligeramente elevado, y una hendidura con costra en el centro. A medida que esta lesión crece lentamente, pueden aparecer pequeños vasos sanguíneos en su superficie.

5- Aparente cicatriz de color blanco, amarillo o ceroso, que suele tener bordes indefinidos; la piel se ve brillante y tirante. Este signo de advertencia puede indicar la presencia de un carcinoma basocelular invasivo que es más grande de lo que parece en la superficie.

2017-07-12T18:26:14+00:00 enero 18, 2013|Cáncer de Piel|0 Comments

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