Las varices son mucho más que un problema visible en las piernas. Detrás de los bultos azulados, la pesadez al final del día o el picor recurrente suele existir una insuficiencia venosa que requiere valoración médica, ya que las varices no desaparecen por sí solas y tienden a empeorar con el tiempo si no se tratan.
El láser endovenoso es hoy la técnica de referencia internacional para tratar las varices originadas por enfermedad de las venas safenas. Conocer en qué consiste, cómo se realiza y qué resultados ofrece ayuda a entender por qué se considera el tratamiento de primera elección frente a otras alternativas.
Qué son las varices y por qué aparecen
Las varices son venas dilatadas y tortuosas que se hacen visibles en las piernas como consecuencia de una alteración del sistema venoso conocida como insuficiencia venosa. Para entender por qué aparecen es útil conocer cómo funciona el retorno de la sangre desde las piernas hacia el corazón.
En condiciones normales, la sangre de las piernas asciende contra la gravedad gracias al impulso de la contracción muscular y a unas pequeñas válvulas situadas en el interior de las venas, que se abren para dejar pasar la sangre hacia arriba y se cierran para impedir que vuelva a bajar.
Cuando estas válvulas dejan de cerrar correctamente, una parte de la sangre desciende de nuevo hacia la pierna en lugar de seguir su camino hacia el corazón. Este fenómeno se conoce como reflujo venoso y es el origen de las varices. La vena, sometida a una presión que no debería soportar, se va dilatando progresivamente, se vuelve tortuosa y termina haciéndose visible bajo la piel.
Las venas más frecuentemente afectadas son las venas safenas, que recorren la cara interna y posterior de las piernas. Cuando estas venas principales fallan, transmiten la insuficiencia hacia las venas más superficiales, que son las que dan lugar a las varices visibles.
Existen factores que favorecen su aparición:
- Predisposición genética, ya que la insuficiencia venosa tiene un fuerte componente hereditario.
- Embarazo, por los cambios hormonales y el aumento de presión sobre el sistema venoso.
- Trabajos prolongados de pie o sentado, que dificultan el retorno venoso.
- Sobrepeso, que incrementa la carga sobre las venas de las piernas.
- Edad, ya que las paredes venosas pierden elasticidad con el tiempo.
Es importante entender que la vena varicosa es una vena enferma que ya no cumple su función de devolver la sangre al corazón. La sangre que circula por su interior es residual y de mala calidad, y el organismo ya ha establecido vías alternativas a través de las venas sanas. Esta idea es clave para comprender por qué el cierre de la vena enferma no compromete el retorno venoso, sino que lo mejora.
Qué es el láser endovenoso
El láser endovenoso es una técnica mínimamente invasiva que permite cerrar desde dentro la vena enferma, sin necesidad de extraerla ni de realizar cirugía abierta. A través de una fibra óptica muy fina que se introduce en el interior de la vena, se aplica energía controlada que sella la pared venosa por calor.
Al cerrarse la vena afectada, el organismo redirige la sangre hacia las venas sanas, lo que mejora la circulación y hace desaparecer los bultos visibles en la piel. El procedimiento se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local y en una única sesión, en la que pueden tratarse las venas safenas de ambas piernas si está indicado.
Por qué es el tratamiento de primera elección
Las principales sociedades científicas internacionales recomiendan el láser endovenoso por delante de otras técnicas para el tratamiento de la insuficiencia venosa de las venas safenas. Este reconocimiento se basa en datos objetivos sobre eficacia, seguridad y recuperación.
Entre las ventajas más relevantes destacan:
- Bajo índice de recaídas: según un estudio realizado sobre 1.500 pacientes tratados en Dermitek con láser endovenoso y con seguimiento de un año, esta técnica presenta una tasa de reaparición de varices del 0,4 %, frente al 20 % de la cirugía tradicional y hasta el 40 % de la escleroterapia con espuma.
- Técnica no invasiva, sin incisiones importantes y solo con anestesia local.
- Menos riesgos y menos molestias en el postratamiento.
- Reincorporación inmediata a la vida normal, sin baja médica.
- Posibilidad de tratar las venas safenas de ambas piernas en la misma sesión.
Estos resultados explican por qué se considera el procedimiento de referencia para tratar las varices provocadas por reflujo de las venas safenas mayor y menor, que suponen aproximadamente el 95 % de los casos de varices en las piernas.
Cuándo está indicado el tratamiento
El láser endovenoso está especialmente indicado en pacientes con insuficiencia venosa crónica asociada a las venas safenas. Sin embargo, no todas las varices son iguales, por lo que la indicación debe establecerse siempre tras una valoración médica con ecografía Doppler.
Suele recomendarse en casos como:
- Varices gruesas visibles en las piernas, asociadas a reflujo de las venas safenas.
- Síntomas asociados como pesadez, dolor o picor en las piernas.
- Diagnóstico de reflujo en la vena safena mayor o menor mediante ecografía.
En los casos en los que las varices han vuelto a aparecer tras una cirugía previa, el láser endovenoso no suele ser la técnica de elección. Esto se debe a que la vena safena ya operada habitualmente no permite el paso de la fibra óptica por su interior, por lo que en estas situaciones el tratamiento más adecuado suele ser la escleroterapia con espuma guiada por ecografía.
Cómo es el proceso completo, paso a paso
El tratamiento no se limita al día de la intervención. El proceso incluye una valoración previa, el procedimiento en sí y un seguimiento posterior que garantiza la eficacia a largo plazo.
Primera cita médica de información gratuita
En la consulta inicial, el equipo médico realiza un diagnóstico con ecografía Doppler para determinar dónde está el problema y explicar cómo sería el tratamiento en cada caso particular. Esta cita incluye también un presupuesto sin compromiso.
Durante la valoración se revisa el historial médico y familiar del paciente, los síntomas que presenta y aspectos relacionados con su estilo de vida que ayudan a evaluar el riesgo de futuras varices. El especialista determina además qué vena o venas deben tratarse.
Mapeo del sistema venoso
Antes del día del tratamiento, un radiólogo traza un mapa del sistema venoso profundo y superficial en la consulta de Dermitek. Este mapa permite al equipo médico guiar con precisión la fibra láser durante la intervención.
Día del tratamiento
El procedimiento se realiza de forma ambulatoria y tiene una duración aproximada de una hora. Los pasos son los siguientes:
- Se aplica anestesia local para que no se note ninguna molestia al introducir la fibra.
- Se introduce una fibra óptica muy fina en el interior de la vena enferma, bajo control ecográfico continuo que el paciente también puede ver en las pantallas de la sala.
- La fibra aplica la energía exacta para sellar la vena por calor, con un sistema automático de recogida.
- Al terminar, se coloca una media de compresión y el paciente sale caminando sin ayuda.
Tras salir de la clínica, se recomienda dar un paseo de unos 30 minutos para activar el retorno venoso. Durante la primera semana, conviene mantener una rutina de dos paseos diarios de unos 30 minutos, así como continuar con el uso de la media de compresión durante unos días, según las indicaciones del especialista. La reincorporación a la vida normal puede ser inmediata.
Seguimiento durante un año
El especialista realiza consultas de control durante los doce meses siguientes al tratamiento para confirmar que la vena permanece cerrada y que la variz no vuelve a aparecer. Si en el primer año se produjera una recaída en la vena tratada, Dermitek se compromete a repetir el tratamiento sin coste adicional para el paciente.

Alternativas al láser endovenoso
Aunque el láser endovenoso sea el tratamiento de primera elección para las venas safenas, no es la única opción disponible. La elección depende del tipo de varices y de la situación clínica de cada paciente.
- Escleroterapia con espuma guiada por ecografía, indicada para tratar ramas tributarias de las safenas y varices que han vuelto a aparecer en personas operadas previamente con cirugía tradicional. Requiere varias sesiones y presenta una tasa de recaída de hasta el 40 %.
- Cianoacrilato o pegamento biológico, indicado para personas jóvenes y con pocas varices. Su efectividad disminuye en venas de mayor diámetro y no está indicado para venas tributarias. Antes de aplicarlo es necesario descartar alergias, ya que la sustancia permanece en la vena tratada.
- Cirugía tradicional o safenectomía, la técnica más agresiva. Requiere anestesia general o raquídea y un tiempo de recuperación con baja médica de varios días. El índice de varices que vuelven a salir tras la cirugía es de alrededor del 20 %.
La decisión sobre qué técnica aplicar debe tomarla siempre el equipo médico tras la valoración con ecografía Doppler.
Recuperación y cuidados posteriores
Una de las grandes ventajas del láser endovenoso es la rapidez con la que el paciente puede retomar su rutina. No es necesario guardar reposo ni solicitar baja médica, por lo que la actividad habitual, incluido el trabajo, puede reanudarse de forma inmediata.
Durante el seguimiento se recomienda:
- Usar la media de compresión según las indicaciones del especialista.
- Realizar el paseo indicado tras la sesión.
- Acudir a las consultas de control programadas durante el primer año.
Cuándo solicitar una valoración médica
Las varices no son únicamente un problema estético. Aunque no provoquen síntomas evidentes, suelen indicar una insuficiencia venosa que conviene valorar para evitar que progrese con el tiempo. Síntomas como pesadez, dolor, picor o la aparición de bultos en las piernas son motivo suficiente para consultar con un especialista.
Una valoración médica con ecografía Doppler permite confirmar el diagnóstico, conocer el estado real del sistema venoso y plantear el tratamiento más adecuado para cada caso.
En Dermitek un equipo multidisciplinar ofrece tratamiento de varices con láser endovenoso desde el año 2010, con resultados respaldados por estudios propios y un seguimiento personalizado durante todo el proceso.
Si tienes varices o síntomas de insuficiencia venosa, puedes solicitar tu cita de valoración con ecografía Doppler y recibir un diagnóstico individualizado adaptado a tu caso.







