¿Qué son las varices gruesas y por qué aparecen?
Las varices gruesas son dilataciones anormales de las venas que se presentan principalmente en las piernas. A diferencia de las arañitas vasculares, que son más finas y superficiales, las varices gruesas suelen ser más voluminosas, de color azulado o verdoso, y en muchos casos sobresalen visiblemente en la piel. Son el resultado de un mal funcionamiento de las válvulas venosas, lo que provoca que la sangre no circule correctamente y se acumule en las venas, generando su dilatación y deformidad.
Las causas de las varices gruesas son multifactoriales, pero aquí te explicamos las más comunes:
Insuficiencia venosa crónica (IVC)
Es la principal responsable de las varices gruesas y ocurre cuando las venas pierden su capacidad para devolver la sangre al corazón de forma eficiente. En condiciones normales, las válvulas venosas actúan como compuertas que evitan el reflujo sanguíneo, pero cuando estas se debilitan o fallan, la sangre se acumula en las piernas, generando estasis venosas. Con el tiempo, esta presión provoca que las venas se dilaten, deformen y se hagan más visibles, causando molestias como pesadez, hinchazón y calambres.
Además de afectar la estética, la IVC puede derivar en complicaciones más serias, como cambios en la piel, hiperpigmentación o incluso úlceras venosas en casos avanzados.
Factores genéticos
Si en tu familia hay antecedentes de varices, es muy probable que también las desarrolles, ya que la debilidad de la pared venosa puede ser hereditaria. Esto hace que las venas sean más propensas a dilatarse y perder su función, favoreciendo la aparición de Insuficiencia Venosa Crónica (IVC). Para prevenirlas o retrasar su aparición, es clave mantener una buena circulación con ejercicio, medias de compresión y hábitos saludables. Si ya han surgido, tratamientos como el láser endovenoso ofrecen una solución efectiva sin necesidad de cirugía.
Estilo de vida sedentario
Llevar un estilo de vida sedentario afecta directamente la salud venosa, ya que pasar muchas horas sentado o de pie sin moverse dificulta el retorno de la sangre al corazón. Esta falta de actividad aumenta la presión dentro de las venas, favoreciendo su dilatación y debilitamiento, lo que puede derivar en varices gruesas y síntomas como pesadez o hinchazón en las piernas. Para prevenirlo, es fundamental incorporar movimiento en la rutina diaria, como caminar, estirar las piernas regularmente y evitar estar en la misma posición por períodos prolongados.
Obesidad
El exceso de peso ejerce una presión adicional sobre el sistema venoso, dificultando el retorno de la sangre al corazón y favoreciendo su acumulación en las piernas. Esta sobrecarga aumenta el riesgo de dilatación venosa, debilitando las paredes de las venas y acelerando la aparición de varices gruesas. Mantener un peso saludable a través de una alimentación equilibrada y ejercicio regular no solo mejora la circulación, sino que también reduce el riesgo de desarrollar Insuficiencia Venosa Crónica (IVC).
Embarazo
Durante el embarazo, el cuerpo experimenta cambios que pueden favorecer la aparición de varices. El aumento del volumen sanguíneo y los efectos de hormonas como la progesterona provocan una relajación de las paredes venosas, reduciendo su capacidad para impulsar la sangre de vuelta al corazón. Además, el crecimiento del útero ejerce presión sobre las venas pélvicas, dificultando aún más el retorno venoso. Aunque en muchos casos las varices mejoran tras el parto, adoptar hábitos como elevar las piernas, usar medias de compresión y mantenerse activa puede ayudar a prevenir su desarrollo y aliviar los síntomas.
Cambios hormonales
Los cambios hormonales pueden afectar directamente la salud venosa, ya que hormonas como el estrógeno y la progesterona influyen en la elasticidad de las venas y su capacidad de bombeo. El uso de anticonceptivos hormonales, la menopausia o tratamientos sustitutivos pueden provocar una mayor relajación de las paredes venosas, dificultando el retorno sanguíneo y favoreciendo la aparición de varices gruesas. Para reducir el impacto hormonal en la circulación, es recomendable mantener un estilo de vida activo y una alimentación equilibrada.
Envejecimiento
El envejecimiento es un factor clave en la aparición de varices, ya que con el paso de los años las venas pierden elasticidad y sus válvulas se debilitan, dificultando el retorno venoso. Esta pérdida de función favorece el estancamiento de la sangre en las piernas, aumentando la presión dentro de las venas y provocando su dilatación progresiva. Aunque el envejecimiento es inevitable, mantener una buena circulación con ejercicio regular, hidratación y el uso de medias de compresión puede ayudar a retrasar su aparición y mejorar la salud venosa.
Además de su impacto estético, las varices gruesas pueden causar dolor, pesadez, hinchazón y calambres, afectando la calidad de vida de quienes las padecen. Por ello, es importante abordarlas a tiempo con tratamientos especializados y cambios en el estilo de vida para evitar complicaciones más severas como úlceras venosas o trombosis.
Tratamiento para eliminar varices gruesas sin cirugía
En Dermitek, sabemos que las varices gruesas no son sólo una cuestión estética, sino un problema de salud venosa que puede generar molestias como dolor, pesadez, calambres e hinchazón en las piernas. Por eso, apostamos por el Láser Endovenoso (EVLT), una técnica mínimamente invasiva que ha revolucionado el tratamiento de las varices.
El Láser Endovenoso es un procedimiento moderno y seguro que permite eliminar varices sin cirugía, sin cicatrices y sin hospitalización. A diferencia de las técnicas tradicionales, como el stripping (extracción quirúrgica de la vena), el láser actúa desde dentro de la vena, sellándola de manera precisa y efectiva.
- Paso 1: Diagnóstico previo
Antes de realizar el tratamiento, nuestros especialistas en flebología llevan a cabo una ecografía Doppler para evaluar el estado de las venas y confirmar que el paciente es apto para el procedimiento.
- Paso 2: Anestesia local y acceso a la vena
Se aplica una anestesia local en el punto de punción y en todo el recorrido del láser, para garantizar que el procedimiento sea completamente indoloro. A través de una pequeña punción en la piel, se introduce una fibra óptica láser en la vena afectada.
- Paso 3: Aplicación del láser
Con el apoyo de la ecografía en tiempo real, la fibra láser se posiciona correctamente dentro de la vena. Una vez colocada, se activa la energía del láser, lo que genera un efecto térmico controlado que hace que la pared venosa se cierre y se reabsorba de forma natural con el tiempo.
- Paso 4: Finalización y recuperación
Al terminar el tratamiento, no es necesario hacer puntos ni incisiones grandes. El paciente puede levantarse y caminar inmediatamente, sin necesidad de hospitalización. Solo se recomienda el uso de medias de compresión durante unos días para optimizar la recuperación.
Ventajas del Láser Endovenoso en Dermitek
- Sin cirugía, sin cicatrices y sin puntos
- Procedimiento ambulatorio (no requiere ingreso hospitalario)
- Rápida recuperación (el paciente puede retomar su rutina el mismo día)
- Alto porcentaje de éxito (más del 99% de eficacia)
- Menos molestias postoperatorias en comparación con otros tratamientos
En Dermitek, somos expertos en el tratamiento con láser endovenoso y contamos con tecnología de última generación para garantizar los mejores resultados. Si sufres de varices gruesas y quieres eliminarlas de forma segura y definitiva, agenda una consulta con nosotros y te asesoraremos sobre la mejor opción para ti.
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