A menudo cuando hacemos la compra nos encontramos con los alimentos ecológicos, también denominados orgánicos o biológicos. Estos productos son aquellos producidos sin la utilización de productos químicos, es decir libres de pesticidas, fundamentalmente en todas las fases de su elaboración. Esto naturalmente hace que estos productos gocen de unas ventajas entre las que se encuentran las siguientes.

  • Al no poseer sustancias tóxicas, son mucho más sanos para nuestra salud y más respetuosos con el medio ambiente.

  • Tienen mayor contenido en nutrientes que los convencionales y menos cantidad de agua, con lo que su tiempo de conservación es mayor.

  • En su obtención se utilizan recursos renovables y la técnica empleada favorece la biodiversidad, la fertilidad natural de la tierra y evita la contaminación.

  • Aunque la apariencia de estos productos no sea tan llamativa, suelen ser más aromáticos y tienen mucho más sabor.

  • Los productos ecológicos son tratados con fertilizantes naturales y sin pesticidas.

  • Todos ellos cuentan con un sello de agricultura-ganadería ecológica europea que certifica su autenticidad y garantiza su proceso de obtención. Así, unos huevos que dicen ser ecológicos y que tienen el sello, deben de proceder de gallinas no alimentadas con piensos ni criadas en jaulas.