Cirugía de las Orejas

Cirugía de las Orejas 2017-07-12T18:25:16+00:00

Cirugía plástica de las orejas. Otoplastia

Las orejas separadas de la cabeza o “en soplillo” constituyen un rasgo característico que muchos y muchas pacientes no desean. La solución consiste en una sencilla intervención con anestesia local retirando parte del cartílago que las hacen sobresalir.

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Otoplastia. Cirugía de las orejas.

¿Quieres saber cómo se realiza la otoplastia?

La otoplastia es la cirugía que se realiza en las orejas. El tipo más frecuente es el que corrige las llamadas “orejas de soplillo”, aunque abarca un espectro mayor.

Aquellas personas que se encuentran a disgusto con sus orejas y quieren operarse, tanto niños como adultos.

La otoplastia se realiza en un quirófano, dentro de una clínica u hospital, ya que es una intervención quirúrgica.

Una otoplastia suele durar entre 2 y 3 horas, aunque en casos complejos puede llevar más tiempo. La técnica empleada dependerá del problema concreto.

Generalmente, se realiza una pequeña incisión en la parte posterior de la oreja para exponer el cartílago auricular.

Después se esculpe el cartílago y se dobla hacia atrás; se pueden emplear puntos internos para mantener la nueva forma.

En ocasiones, puede ser necesario extirpar una parte del cartílago para obtener una oreja más natural. Por último, se extirpa una cuña de piel de la parte posterior de la oreja.

La cicatriz resultante de la otoplastia queda disimulada detrás de la oreja. La mayoría de las veces, aunque sólo una oreja parezca anormal, se intervienen las dos para conseguir una mejor simetría. Es importante que el paciente comente con el cirujano plástico tanto el procedimiento, como sus expectativas y las opciones.

La mayoría de los pacientes, niños y adultos, se encuentran bien a las pocas horas de la cirugía, aunque puede ser recomendable permanecer una noche en la clínica hasta que desaparezcan los efectos de la anestesia general, en el caso de los niños, ya que a los adultos se les realiza la operación con anestesia local. La mayoría de los adultos vuelven al trabajo a los 5 días de la cirugía; los niños vuelven al colegio en unos 7 días, siempre y cuando tengan cuidado con las actividades físicas.

Tras finalizar la intervención, se coloca un vendaje alrededor de la cabeza. Las orejas pueden doler un poco los primeros días, pero se alivia fácilmente con analgésicos. En pocos días se cambia el vendaje por uno más ligero parecido a una cinta de pelo. Debe evitarse durante el primer mes cualquier actividad en la que puedan doblarse las orejas.

Un pequeño porcentaje de pacientes puede desarrollar un hematoma, que se resuelve espontáneamente. Aunque es muy infrecuente, cabe la posibilidad de que pueda surgir alguna otra complicación -como una infección de la herida-, que en todo caso será valorada por el cirujano.

Además de las orejas prominentes u orejas “en soplillo”, existen otros problemas que también pueden solucionarse con cirugía. Éstos incluyen la oreja contraída y la oreja en copa. También pueden mejorarse quirúrgicamente los lóbulos alargados y los lóbulos rasgados. El cirujano plástico también es capaz de crear una nueva oreja cuando se nace sin ella (microtia) o cuando se pierde por un traumatismo.