Hoy en día, la depilación láser se considera el tratamiento de primera elección para los pelos enquistados o enclavados (pseudofoliculitis) e infectados (foliculitis), por delante de tratamientos como los antibióticos o la cirugía. Un caso extremo es la fístula sacrocoxígea (quiste pilonidal), que es una infección profunda de los pelos en la zona lumbosacra y perianal. Se ha demostrado que las personas que se tratan con depilación láser evitan cirugías innecesarias.

La clínica Dermitek publicó un estudio al respecto en la revista científica Dermatologic Surgery en 2005, siendo este trabajo de investigación una de las referencias en este campo.