Lipoláser®. La nueva alternativa a la lipoescultura

Desde hace más de 20 años, la liposucción tumescente ha sido hasta ahora el método más eficaz para mejorar la forma y el volumen del contorno corporal, especialmente en el tratamiento de áreas lipodistróficas, para eliminar los acúmulos grasos localizados principalmente en caderas, muslos, cintura y abdomen.

El láser en el tratamiento del contorno corporal, ha irrumpido como una nueva herramienta en manos del médico que persigue el objetivo de corregir a la carta la forma y el volumen de las áreas tratadas mejorando la piel. La energía entregada por la fibra óptica del láser CoolLipo Trio que utilizamos en Dermitek permite en el mismo acto derretir la grasa y contraer la piel. Menos traumático que la lipoescultura convencional, con Lipoláser la recuperación es más corta y los resultados más satisfactorios.

La Dra. Nerea Landa y el Dr. Azpiazu nos hablan sobre Lipoláser

¿Cuales son las ventajas del Lipoláser?

La técnica de laserlipólisis se basa en pequeños aumentos de la temperatura en el tejido graso que son capaces de liberar los triglicéridos que se almacenan en las células grasas derritiéndolas, lo que permite la aspiración posterior.

La energía lumínica que emite el láser es absorbida por los cromóforos receptivos (estructuras sensibles a la longitud de onda de cada láser) de las células grasas, lo que produce el suficiente calentamiento específico para alcanzar el daño térmico. El calor produce, además, coagulación de las fibras de colágeno y de los pequeños vasos que, por un lado, disminuye el trauma operatorio y, por otro, consigue un efecto de contracción de la piel.

 

  • Mayor grado de destrucción de células grasas mediante la emisión láser en sesión única.

  • Efecto inmediato de Skin Tightening o contracción, que garantiza una buena respuesta de la piel y su contracción frente a la reducción de volumen obtenida por la eliminación de células grasas.

  • Mayor grado de coagulación de los microvasos para evitar los hematomas y hacer más corta y cómoda la fase de recuperación.

  • Una mayor facilidad de penetración en el tejido graso con una fibra óptica extrafina que agrede menos los tejidos y respeta las estructuras titulares.

  • Permite tratar con buenos resultados áreas tradicionalmente comprometidas en lipoescultura convencional: cara interna de brazos y muslos, cuello y papada, michelines de la cintura, cara anterior de las rodillas y zonas de piel dañada, irregular o envejecida.

El Lipoláser es un procedimiento sencillo para reducir los acúmulos de tejido graso que se realiza con anestesia local tumescente en un periodo de 2 a 3 horas.

  • En una primera fase se evalúa la idoneidad del o de la paciente para someterse al tratamiento: se excluyen las desviaciones excesivas del peso corporal, así como pacientes con cualquier tipo de enfermedad que pueda suponer un riesgo para el tratamiento.

  • Después se realizarán exploraciones complementarias para fijar criterios objetivos: a través de una analítica y una ecografía se valoran de forma rigurosa las zonas a tratar, así como las fibrosis condicionadas por posibles liposucciones previas, cirugías o traumatismos.

  • El procedimiento para realizar el tratamiento se inicia con una detallada marcación de la zona a tratar con reflejo de todas las imperfecciones que se ha definido corregir.

  • A continuación, se infiltra anestesia local con solución de Klein y se practica un orificio de 2 mm por el que se pasa la fibra óptica del láser para que quede alojada a nivel hipodérmico, en el plano graso donde se va a realizar el tratamiento.

  • Para preparar el equipo láser con el que se va a trabajar, lo primero que se hace es ajustar la energía específica y se introduce la fibra en el plano graso que se quiere tratar trabajando en abanico. El movimiento de la fibra óptica bajo la piel se realiza de forma suave, lenta y meticulosa, para asegurar que la energía queda repartida de forma homogénea. La fibra óptica va alojada en una cánula de aspiración que va aspirando la grasa a medida que se va derritiendo.

  • Una vez finalizada la primera fase con el láser, se repasa con una cánula de aspiración negativa para extraer los lípidos sobrantes, los fragmentos de células grasas y las células desprendidas sin desintegrar que hayan podido quedar.

  • Y por último se ajusta nuevamente la energía específica del láser para contraer la piel y obtener así el mejor ajuste de la piel a la nueva silueta obtenida. Esta fase del tratamiento de Lipoláser se realiza en el plano más superficial, es un trabajo minucioso que se realiza justo por debajo de la dermis, hasta depositar la energía programada.

  • Al finalizar, se coloca un steri-strip o un punto de nylon en cada punto de entrada y una malla, banda o faja de compresión que se elige en función del área tratada que el/la paciente llevará durante aproximadamente 7-10 días.

  • A la semana, el/la paciente presenta un moderado grado de edematización con la práctica ausencia de hematomas que, de aparecer, son discretos (tiempo de utilización de prendas compresivas). Al mes se puede valorar forma y volumen y a los tres meses todo el proceso de readaptación de la piel. La calidad de la piel sigue mejorando hasta un año después de que se haya realizado el tratamiento.