Cuperosis, venitas rojas en la cara

La cuperosis es la aparición de enrojecimiento en la piel de la cara, sobre todo en mejillas, nariz y mentón. Es producida por la aparición de finas venitas bajo la piel.

Fotos antes y después. Cuperoris, venitas rojas en la cara

Empezamos tratando pacientes con cuperosis en el año 1999, en Algorta, y desde entonces hemos realizado miles de sesiones. Utilizamos 2 láseres en la misma sesión, con unos resultados muy satisfactorios:

  • uno de colorante pulsado
  • otro es un KTP

Es un tratamiento muy bien tolerado y en 1 ó 2 sesiones notarás una gran diferencia.

Vídeos. Cuperosis, venitas rojas de la cara

¿Te interesa saber cómo tratamos la cuperosis?

La cuperosis es la aparición en la piel de la cara de pequeñas venas rojas dilatadas que producen un color rojizo, más evidente con los cambios bruscos de temperatura, estrés, etc. Aunque a menudo no es un problema médico, origina frecuentemente que la gente que lo padece use maquillaje para disimularlo porque no se siente a gusto con su piel.

Influyen la herencia, el color y tipo de piel, la exposición al sol durante años, algunos medicamentos, factores hormonales y, ocasionalmente, el abuso de alcohol.

Asimismo, las personas con una enfermedad de la piel llamada rosácea, también tienen la cara roja con venitas de este tipo.

En Dermitek utilizamos en la misma sesión una combinación de láseres: un láser KTP  y un láser V-BEAM (Candela).

En algunas personas, también utilizamos luz pulsada intensa (IPL) y un láser de neodimio-YAG.

Nuestra experiencia desde 1998 nos ha demostrado que combinando varios láseres en la misma sesión, los resultados son mucho mejores.

Existen láseres vasculares específicos.

Éstos, calientan la hemoglobina de la sangre. Como consecuencia, la pared del capilar se calienta, se destruye y se elimina de manera natural. Dentro de los láseres vasculares, no todos son iguales. En Dermitek llevamos desde 1998 seleccionando los mejores para nuestros pacientes.

En la mayoría de las personas, hay una mejoría alrededor del 80% en 2 ó 3 sesiones.

Hay personas, específicas, que necesitan más sesiones para el mismo resultado. Las sesiones se realizan cada 4 u 8 semanas y duran unos 15 minutos.

Se nota una ligera molestia, una sensación de pequeños pulsos de calor. Después del tratamiento, se aplica frío local, lo que alivia la sensación inmediatamente.

Inmediatamente después del tratamiento, la cara está roja, como si se hubiese quemado por el sol; este color desaparece en una o dos horas, y es muy poco evidente.

Si se desea, se puede aplicar una crema coloreada, que lo disimula todavía más. La incorporación a la vida laboral y social es inmediata, sin manchas ni marcas en la piel.

La mayoría de las venas tratadas con láser desaparecen para siempre.

Algunos pacientes siguen produciendo nuevas venas y necesitan repasos, aproximadamente, cada dos años. Esto es especialmente cierto para las personas con rosácea.

A menudo, la cuperosis es un síntoma de rosácea. En la primera visita, exploraremos su piel y le comunicaremos si padece o no rosácea.

Si la padece, el láser no es suficiente por sí mismo para tratarla, por lo que empleamos también medicamentos específicos para la enfermedad, combinados con el tratamiento láser.