¿Te ves la cara roja con los cambios de temperatura? ¿Tienes a menudo granitos que afean tu rostro? ¿Tu piel es muy sensible y no toleras los cosméticos?
Puedes padecer rosácea. No te preocupes: la rosácea es una enfermedad de la piel muy frecuente que con un buen tratamiento es muy agradecida y mejora mucho.
