La caspa es una de las enfermedades de la piel más frecuentes. Es una enfermedad crónica que consiste en descamación excesiva del cuero cabelludo. Puede picar y a veces pueden aparecer zonas rojas localizadas o “ronchones”. El término técnico para llamarla es “dermatitis seborreica”.

Hay cierta confusión entre los términos caspa, seborrea y  dermatitis seborreica. El término seborrea se utiliza para describir la grasa excesiva en cuero cabelludo. Los pacientes con seborrea pueden ó no desarrollar caspa. La caspa es lo mismo que decir “dermatitis seborreica del cuero cabelludo”. La gente con caspa o dermatitis seborreica del cuero cabelludo puede tener afectación de las cejas o un enrojecimiento a los lados de la nariz y el entrecejo o la zona alta del pecho o la espalda.

La caspa puede desaparecer sin tratamiento y habitualmente mejora temporalmente con tratamiento adecuado, pero tiende a reaparecer. Los brotes son más frecuentes después del verano pues suele mejorar con el sol.

En general no hay riesgo de tener enfermedades asociadas a la caspa. El ingreso prolongado en hospitales, las enfermedades neurológicas (Parkinson, accidentes cerebrovasculares etc )  y también el stress aumentan los brotes de caspa.

La caspa no está relacionada con la calvicie masculina. La calvicie común de los hombres y de algunas mujeres, llamada alopecia androgenética , tiene un origen genético, se transmite en la familia a través de un gen. Este gen no tiene nada que ver con la causa de la caspa. Por ello, el tratar la caspa no significa tratar ni retrasar la calvicie.

Actualmente no hay forma de prevenir la caspa. Si los brotes son muy frecuentes y encadenados La mejor prevención es el lavado frecuente con champú específico anticaspa, al menos 2-3 veces por semana.

El tratamiento de la caspa es con el uso frecuente de champús. Los champús anticaspa contienen sustancias  como piritiona de zinc, alquitrán de hulla – tar, sulfuro de selenio, azufre o ácido salicílico, solas o combinadas. La sustancia más habitual de los champús anticaspa es la piritiona de zinc. Existen champús eficaces tanto en farmacia como en grandes superficies pero déjese aconsejar por un dermatólogo.

Hay cierta evidencia de la que la dermatitis seborreica podría ser causada por un tipo de hongo. Por ello, hay champús antifúngicos (“anti-hongos”)  que pueden ser beneficiosos. Contienen sustancias como el ketoconazol (sustancias acabadas en “azol”).  Estos champús se usan sólos o combinados con los champús de piritiona de zinc, por ejemplo a días alternos.

Los champús anticaspa se utilizan diariamente hasta que la caspa se quite y luego se baja la frecuencia a  dos a tres veces por semana, aunque si necesita utilizarlo con mayor frecuencia puede hacerlo, durante el tiempo que dure el problema o todo el año.

Debes aplicar el champú bien dentro en el cuero cabelludo (no en el pelo) pues es ahí donde está la enfermedad, masajearlo y extenderlo bien y dejarlo hacer efecto durante por lo menos cinco minutos antes de aclarar.

Si en la cabeza, además de caspa, hay ronchas rojas y pican el tratamiento es la aplicación de una loción corticoide en la piel afectada durante unos días. Debe evitarse el usar corticoide de forma prolongada. En pacientes ocasionales que no respondan a éste tratamiento existen otros tratamientos tópicos y se debe investigar la posibilidad de que sea psoriasis.

Con un buen cuidado podemos vernos libres de caspa este año.

Fdo.: Nerea Landa. Dermatóloga. Codirectora de Dermitek